24. Nada que perder
Pov Edana
—Edana, trata de comer algo, necesitas…
—Lo que yo necesito —volteo a verla— es salir de aquí. Estar lejos de él y de esta prisión.
Leonora sostiene mi mirada, viendo lo enrojecido que tengo los ojos por aguantar las ganas de llorar de rabia y frustración.
No dice nada, solo deja con cuidado la bandeja de comida en la pequeña mesa, viendo como la del almuerzo, está perfectamente intacta.
—No lo estás castigando a él, te estás castigando a ti.
Vuelvo a ver a través del vent