27. Ya no está en el palacio
Pov Edana
—¿Por qué debería confiar en ti?
Lo miro con desconfianza porque aquello parecía demasiado bueno para ser verdad. Tenía que haber algo detrás: algún juego, algún truco sucio.
—Solo te estoy brindando una salida —se encoge de hombros tomando asiento de forma relajada—. Es tu decisión si quieres tomar esta oportunidad o no. Puedo darte una ruta segura, sin peligros. No tengo intenciones ocultas si es lo que crees.
Lili vuelve a negar apretando sus manos, retorciéndola con nervio