CAPÍTULO 27: REENCUENTRO
Evadne
El sol de la mañana comienza a asomarse en el horizonte, he pasado toda la noche ahogándome en el río. Me incorporo sobre el césped y es ahí cuando descubro que la herida de mi brazo ya no está.
Él me hizo un zarpazo, lo recuerdo claramente. Busco ponerme de pie y entonces un intenso dolor de cabeza me envuelve, al tiempo que siento que un par de colmillos brotan de mi boca sin que lo pueda controlar. Caigo de rodillas en la grama y observo mi reflejo en el peque