CAPÍTULO 28: LA CALMA…
Théo
Sabía que Meinara se traía algo raro entre manos, pero nunca imaginé que estuviese liderando la mismísima conspiración. Una vez más he sido engañado y no puedo evitar sentirme como un idiota al que, de nuevo han embaucado como si nada. Debí ver a través de sus mentiras, sus verdaderas intenciones.
Ahora todo tiene sentido, el motivo por el que he estado sintiéndome tan débil. Ella me ha estado envenenando en silencio, de una forma muy discreta, debo admitir. Jamás im