Mundo ficciónIniciar sesiónDespués de que el calor del encuentro comenzara a ceder, y las respiraciones retomaran su ritmo pausado, Amara y Lykos permanecieron abrazados, envueltos en una burbuja donde el mundo parecía detenerse. La luz tenue de la habitación acariciaba sus pieles, reflejando sombras danzantes que parecían contar historias antiguas.
Lykos posó su frente contra la de ella, y sus ojos carmesíes se fundieron con el violeta intenso de Amara en







