Mundo ficciónIniciar sesiónEsa noche, mientras la luna plena se alzaba sobre las nubes como un ojo vigilante en el firmamento, Amara se despertó de forma brusca. Un sudor frío le cubría la frente. Su respiración era agitada, como si hubiera estado corriendo a través de una pesadilla sin forma. Pero no era una simple agitación nocturna: su mente, afinada por años de disciplina y telepatía, había percibido un grito interior, una vibración de miedo que no podía ignorar.
Caminó con paso lento por el pasillo en e






