Habían pasado quince días desde la tormenta en el archivo. Quince días de un silencio profesional tan gélido que el personal del St. Thomas bromeaba con que el aire acondicionado funcionaba mejor en el ala de cirugía. Noah Brook se había convertido en un espectro de disciplina absoluta; hablaba con Emma Raves en oraciones cortas, técnicas y carentes de cualquier matiz emocional. Por su parte, Emma se había transformado en la residente perfecta, la que Noah siempre quiso: rápida, invisible y let