Mundo ficciónIniciar sesiónCuando por fin estuvieron desnudos, piel contra piel bajo la luz plateada de la luna, se detuvieron un momento solo para mirarse. Damien la recorrió con la mirada, y en sus ojos no había solo deseo, sino una reverencia que le partía el corazón.
—Eres tan hermosa —susurró, y su voz era áspera, cargada de una emoción que iba más allá de lo físico.
Sus manos comenzaron a recorrerla, no con la urgencia







