No podía apartar su mirada de encima de ella. Por más que quería desviarla le llamaba demasiado la atención. Ese cabello rubio contrastaba tanto con aquel vestido que, aunque fuera largo se le veía realmente sexy. Seguro se sentiría delicioso apretar esa cintura y estrechar la cadera ancha de ella contra su pelvis.
Lukas se relamió los labios tras tomar un sorbo de wisky con notable emoción. Lo hizo lentamente y de forma sugerente a la mujer que también lo miraba y que pronto se giró dándole la