Vincet entró a su casa cargando a Alicia aun en sus brazos y con la vena de su sien palpitando y no precisamente por tener que encargarse de la mujer, sino por la sonrisa burlona de Lukas que lo seguía detrás y que él se imaginaba todo lo que estaba pensando.
Lo ignoró por el momento pensando en cómo podría desquitarse de él con trabajo al día siguiente, ah no, no podía, era fin de semana. Chasqueó la lengua y se encaminó hacia la escalera. Lukas lo siguió y se detuvo asombrado.
-¿la vas a llev