Lukas se quedó con la boca abierta al ver la joven hermosa que caminaba al lado de Vincet en su dirección. No podía creer que aquella chica sencilla que parecía intentar pasar desapercibida ahora destacara incluso al lado de su jefe. Una sonrisa adornó su rostro, al estos detenerse delante de él.
-¿En serio es la paloma?
-Acaso entré con alguien más- le dijo Vincet con el ceño ligeramente fruncido al no gustarle la forma en que su amigo miraba a la chica.
Alicia había terminado con el vestido d