Alicia estaba sumamente nerviosa, y era tanto así que Vincet había tenido que sujetar las manos de ella sobre su regazo, dado que se estaba lastimando con sus uñas.
-Todo va a estar bien- le dijo él llevando una de sus manos a su rostro y besando sus nudillos- Mis trabajadores no te van a comer, solo yo puedo hacerlo.
Las mejillas de Alicia se sonrojaron y asintió ligeramente.
Cuando Vincet la había comentado sobre el hecho de ayudarlo en el trabajo ella se había emocionado, pero ahora que iba