Nicolae se quedó quito en el lugar. Sus orbes azules fijos en la zona inferior de la vampira sin poderla despegar. Su respiración se volvió pesada y tragó en seco, una reacción a la que no estaba habituado, incluso podía jurar que había un aroma familiar en el ambiente, dulce, empalagoso y que lo estaba calentando más si se podía. Toda la sangre se acumuló en un solo lugar, en su miembro, que pronto estuvo completamente lleno y duro y sobresalía ya de su pantalón.
Hecho que no pasó desapercibid