Kate había visto ropa femenina sexy varias veces en su vida, pero la que Sebas acababa de sacar de una caja y se la ponía en su mano... acaso entraba dentro de esa categoría. Miró al humano con los ojos muy abiertos y con la vena de la sien palpitando.
-¿Es en serio? ¿Esto es lo más caro que tienes en tu tienda?
Sebas alzó las cajas.
-Si supieras de donde viene esa tela, cariño, cada milímetro es súper cotizada y cara.
-Es que esto apenas es tela y lo acabas de decir, tiene milímetros- alzó la