Kate arrastró a Nicolae como pudo hasta el exterior y alejándolo lo más que podía hasta donde tenían el auto. En un momento Speicer terminó a su lado ayudándolo, por lo que subirlo al asiento trasero fue más fácil. Aun así lo escuchó gemir de dolor.
-Aguanta solo un poco- la voz de Kate temblaba. Se sentó a su lado para recostar el cuerpo de Nicolae contra el suyo. La cabeza de su esclavo cayó pesada sobre su hombro con la respiración agitada. La temperatura de su cuerpo también estaba subiendo