-Oye, despierta- la voz grave de su Nicolae resonó en su cabeza a mitad de la madrugada.
-Hmmm, qué carajos quieres- Kate apenas abrió un ojo para mirar por el borde de la colcha notando que ni siquiera había amanecido. El sofá debajo de su cuerpo era un desastre después de todo lo que habían hecho, pero habían terminado tan cansados que habían terminado allí mismo- Me estuviste taladrando hasta hace un rato. Déjame descansar- y se cubrió la cabeza con la misma colcha, que al parecer Nicolae se