Ciento diez años después de aquella noche legendaria.
La colina había dejado de ser solo un lugar. Se había convertido en un símbolo vivo de lo que el amor indomable podía lograr. El Santuario de los Indomables recibía visitantes de todo el planeta y de otros planos. Escuelas, centros de investigación y comunidades enteras se habían inspirado en la historia de Kael Voss y Lira Sol.
Lira VIII, de veintidós años, estaba de pie en el balcón de la antigua torre, con el viento jugando con su largo c