Nicolás sintió que el peso de aquella llamada aún colgaba sobre él como una soga. Había tenido que enfrentarse a hombres tan duros como él, había vuelto a poner un pie en los negocios, pero aquella voz misteriosa le recordaba que, en su mundo, cada paso podía ser el último. Aun así, su mirada era dura y decidida. Sabía que estaba cerca de obtener de nuevo el poder, pero el camino solo se volvía más oscuro. Cada noche le acercaba más a una espiral de violencia y traición que absorbía cada aspect