El eco de los disparos y el choque de puños reverberaban por el espacio confinado. Nicolás, con el rostro ensombrecido por la determinación y la furia, mantenía una postura defensiva mientras esquivaba y bloqueaba los ataques feroces de sus enemigos. Las sombras del lugar parecían cobrar vida, oscureciendo cada rincón y disimulando los movimientos de los hombres de Nicolás, que avanzaban tras él con precisión militar, abriendo paso en una batalla brutal.
Cada paso que daba lo llevaba más cerca