Nicolás se tambaleaba mientras lo empujaban hacia una vieja fábrica abandonada, con Helena agarrada de su brazo, tan desconcertada como él. Los hombres que los escoltaban eran silenciosos y eficientes, sus movimientos precisos y rápidos. Al llegar a una puerta de metal oxidada, uno de ellos la abrió con un chirrido agudo, revelando un pasillo oscuro y estrecho. Nicolás intercambió una mirada con Helena, quien parecía tan asustada como él, pero en su rostro también se reflejaba una mezcla de cur