Aitana estaba sentada en su despacho, un lugar donde normalmente se sentía segura y en control, pero esa tarde, había una inquietud latente en su interior. La llamada de Nicolás la había dejado con muchas preguntas. No se preocupaba por Zaldívar, sabía que el hombre era peligroso, pero también sabía cómo manejarlo. Lo que realmente la desconcertaba era cómo Nicolás había terminado en medio de todo. ¿Qué había hecho para caer en las redes de Zaldívar? ¿Y por qué, después de tanto tiempo, parecía