El helicóptero de la Contingencia Sombra descendió sobre la pista privada de la isla mientras el sol de invierno se teñía de un naranja sangriento sobre el horizonte. Al bajar, el viento marino nos golpeó con una fuerza inusual, cargado con el aroma de los pinos y el salitre. Frente a nosotros, una villa de arquitectura minimalista y cristal se integraba en el acantilado, iluminada por antorchas que proyectaban sombras alargadas sobre la piedra.
Liam me tomó de la mano, su tacto era un ancla ne