El humo del incendio todavía impregnaba mis pulmones, pero el aire de la mañana se sentía más limpio que nunca. Mientras Sebastian y Elena eran escoltados hacia las patrullas, con las esposas brillando bajo las luces de emergencia, me di cuenta de que la justicia no siempre viene en forma de una sentencia judicial, sino en la paz de saber que ya no tienes que mirar por encima del hombro.
Liam estaba sentado en la parte trasera de una ambulancia, con una manta térmica sobre los hombros y un para