Louis se sintió algo desconcertado por la audacia de Julieta pues, sin darle tiempo a reaccionar, ella tomó su mano con entusiasmo y prácticamente lo empujó al sofá, como si no existieran barreras entre anfitriona e invitado, mejor aún, sin importarle el rostro molesto que Theo mostraba.
Sin embargo, un actor del nivel de Louis supo disimular la sorpresa y se obligó a sonreír, mientras sus ojos recorrían el ambiente, atento a cada detalle, el departamento era amplio, inundado de luz natural gra