Olivia llegó al comedor, en el precisó momento que la señora Rossi daba las indicaciones a las empleadas para servir el suculento almuerzo, Risotto a la milanesa, algo que por supuesto hizo salivar a Olivia, pues esta joven había acostumbrado a su cuerpo a ingerir grandes cantidades de alimento cuando estaba estresada, aunque claro que no siempre fue así, más bien fue un efecto secundario de la medicación que ocuparon para salvarle su vida, pero luego estar constantemente comiendo fue algo que