Capítulo 37 Sin miedo.
Olivia veía que los labios de Fayna se movían sin cesar, comprendí a la perfección que le estaba preguntando si se encontraba bien, ya que la regordeta mujer había quedado en silencio, pues no era para menos, Olivia no podía responder a su pregunta, porque la realidad de lo que estaba comprendiendo la estaba absorbiendo, debía tomar una decisión, debía seguir huyendo de Amir, huyendo del amor, como la cobarde que sentía que era, tratar una vez más de escapar al confiar en otra persona, o arries