Olivia tomaba con calma su café, a la vez que disfrutaba del paisaje, aunque la noche ya había caído, no podía evitar pensar en todo lo que Amir le había dicho, más aún en el dolor que se veía en la mirada del CEO.
Mientras tanto Amir no lograba comprender, ¿cómo no se había dado cuenta antes?, o mejor dicho, ¿cómo era posible no haber aceptado las palabras que su madre Alejandra y su hermana Leila siempre le dijeron?, parecía absurdo, casi irrisorio, el descubrir ahora, que su madre biológica