Mentir era algo muy fácil que le salía a la perfección al diablo italiano, ocultar la verdad, era algo muy diferente, ¿cómo podía contarle su historia a Olivia, omitiendo la parte que él sabía muy bien la alejaría de su lado?, ¿cómo abrirle su corazón para que vea su pena, su dolor, sin que en el camino la perdiera para siempre?, no lo sabía, pero debía de intentarlo, por lo que decidió apegarse lo más que pudiese a la realidad.
—Mi madre Alejandra Santoro, no estaba casada con Simón Rossi cuan