En el momento en que Louis vio la mirada de Amir sobre Olivia, supo que se par tenía algo, pudiese no conocer al CEO de nada, pero lo que se desbordaba de la mirada de ese hombre era deseo, el mismo que demostró tener su primo Jonás, el día que rememoró su encuentro con Olivia, y qué decir de la mirada de esta, o mejor dicho del sonrojo de sus mejillas, Louis la conocía a la perfección, era el mismo que la pelinegra mostraba 8 años atrás, cada vez que él le coqueteaba con simples y casi vacías