La mente de Olivia era un verdadero caos, la noche había llegado a su punto máximo, pero ella no podía dormir.
La única persona con la que había compartido una cama, y más de una noche de sueños era Louis, ese hombre que había marcado un antes y un después en todo sentido en la vida de la curvy, ahora sin embargo, la mano que la envolvía con una calidez inigualable no era la de Louis, claro que no, jamás podría comparar el agarre de Amir Rossi con el de Louis Piré, mientras que Louis se refugia