Se casó con otra, y lo quiere muerto.
Los Cienfuegos, que siempre habían despreciado a Andreina, por creerla una mujer sin familia y sin dinero, ahora estaban clavados en su sitio. Todavía esperaban escuchar que todo había sido una broma, que no habían humillado una y otra vez a una señorita de alto estatus.
Los padres voltearon a ver a Marco, era como si le estuvieran pidiendo cuentas con la sola mirada cargada de confusión, no podía ser posible que esa mujercita ahora tuviera el poder de pedirle a su padre acabar con la comp