La demanda de custodia completa.
La mañana. siguiente, la lluvia golpeaba los enormes ventanales de la mansión Cienfuegos mientras el silencio pesaba como plomo sobre el despacho de Marco Cienfuegos.
Los últimos meses se había dedicado a ser el mejor padre que podría haber, había analizado su comportamiento ruin y despiadados del pasado. Cosa que lamentaba mucho y daría lo que fuera por poder volver y hacer las cosas diferentes, más eso ya no era posible.
El empresario observaba una fotografía pequeña sobre su escritor