Pidiendo ayuda a Andreina.
Marco Cienfuegos llevaba más de cuarenta horas sin dormir bien.
El juicio por la custodia de Mía, había entrado en una etapa crítica, y por primera vez desde que comenzó el proceso, sentía miedo real de perder.
No era por falta de pruebas que estaba preocupado. Había demasiadas fotografías, mensajes, reportes médicos, testimonios de niñeras y empleados. El problema era... Carolina Minelli.
Carolina sabía manipular, mentir y fingir mejor que nadie.
Sabía llorar en el momento correcto,