Los BOSS de la mafia, la tortura comienza.
El CEO, no entendía que hacía esa gente en su oficina, ni en donde estaba su equipo de seguridad. Pero los quería fuera ya mismo.
— ¡Larguense de mi oficina ya mismo, no lo volveré a repetir!
Los primos observaban al empresario de pies a cabeza. Marco, vestía un traje de cincuenta mil dólares, moderno pero sin perder el estilo, un reloj Patek Filipe en la muñeca, y zapatos de cuero impecables.
— Pero si apenas estamos llegando, y hemos venido exclusivamente a visitarte, CEO Cienfuegos,