Las palabras inundadas de odio, deseo de venganza y deseo por atrapar al lobo blanco de nueve colas no dejaban de exaltarse en la personificación de Scarlet. Los instintos que comenzaba a desarrollar de manera violenta y feroz, no dejaba nada a la imaginación y sus primeras víctimas sufrieron la sed de venganza de la loba Scarlet.
Scarlet se encontraba en el corazón de la ciudad, donde los edificios se alzaban imponentes y las sombras danzaban al son del viento. La luna iluminaba su pelaje rojo