81. El lenguaje del cuerpo
El sol ya trepaba por encima de las montañas cuando Raven abrió los ojos.
La luz entraba a través de la rendija de la ventana, dibujando líneas doradas sobre el suelo de madera. El fuego se había apagado horas atrás, pero el interior de la cabaña conservaba algo del calor de la noche. Kiara dormía aún, de lado, con una mano extendida entre ellos, como si hubiera querido alcanzarlo durante la madrugada.
Raven se quedó observándola unos segundos. Su respiración era calma. Su ceño, relajado. No pa