63. Corazón de Lobo
La noche había caído como un velo espeso sobre Umbra Noctis, pero en lo profundo del bosque, la oscuridad era aún más antigua. No se trataba simplemente de ausencia de luz, sino de una sombra viva, pesada, como si el tiempo no se atreviera a moverse allí.
Raven caminaba solo. Dejó su abrigo sobre una roca cuando el aire se volvió más denso. No lo necesitaba. El frío no le afectaba allí. Su pecho era un horno contenido, donde el poder latía como un tambor de guerra aguardando el llamado.
No habí