104. Los hilos de lo que vendrá
La noche había caído sobre el bosque que rodeaba la aldea, envolviendo los árboles en una bruma espesa y azulada. Kiara caminaba descalza entre las hojas secas, con la vista perdida en el cielo estrellado, buscando respuestas que se escapaban entre las ramas como suspiros de un pasado que ya no dolía... pero que tampoco sanaba del todo.
La figura de Raven la seguía con cierta distancia. No porque no quisiera alcanzarla, sino porque había aprendido que Kiara, a veces, necesitaba ese espacio entr