"en el Camino, empiezas solo, pero siempre acabas caminando con alguien."
AZURA
El amanecer me encontró sentada en el alfeizar de la ventana, con una manta cubriendo mis hombros y el vapor del té calentándome las manos. La visión de anoche aún vibraba en mis huesos, como una canción antigua que se niega a irse.
Grayson se movió detrás de mí, se estiró y me rodeó la cintura con los brazos.
—¿No dormiste?
—Dormí… lo justo —susurré, recostándome en su pecho—. A veces siento que mi mente no descans