—Todavía me parece extraño que, una chica como tú, de verdad se hubiera olvidado de sí misma, interponiendo el bienestar absoluto de su hermano—le oí decir y lo miré con los ojos estrechados—y no digo que esté mal, de hecho, es de admirar, pero tampoco es que Levi no pudiera hacer algo también.
—Mi hermano no debe trabajar todavía. Él merece un futuro exitoso en una prestigiosa universidad de arte…
—¿Y tú no mereces un futuro exitoso también? —ladeó la cabeza, tocando mi herida del corazón con