Todos volvimos el rostro hacia a él y contemplamos aquella escena aterradora:
Alice B. Wallace temblando de pies a cabeza mientras cargaba a su hijo y detrás de ella estaba William apuntándoles con un arma con bastante decisión.
Lo que más me conmocionó fue darme cuenta de que Noah Birdwhistle no demostró ninguna emoción de ningún tipo.
Simplemente frunció el ceño con aburrimiento.
—Si quieres ejecutalos a ambos, no me importan en lo absoluto—fue respuesta y les dio la espalda.
—¿Y qué me dices