—¿En dónde están mis padres, Keith? Quiero ir a verlos lo más pronto posible.
—En Berlín.
—Consígueme un vuelo, por favor.
—Ya lo tengo listo—se palpó el bolsillo interior de su chaqueta y sacó un sobre pequeño—aquí está. Sabía que dirías eso, así que me tomé la molestia de comprarlo con antelación.
Guardé el boleto en mi bolso y luego me cubrí el rostro con mis manos.
—¿Hay más secretos que deba saber? —inquirí.
—Eh, el tal Hunter Montgomery, que creo que era tu pretendiente cuando aceptaste c