La noche después de la reunión fue tranquila, pero llena de significado para Clara. Al llegar al apartamento, el aroma a pasta fresca la envolvió desde el pasillo, y al entrar, se encontró con una escena inesperadamente hermosa. Lucas la esperaba con una cena cuidadosamente preparada: velas encendidas sobre la mesa, flores frescas en un florero de cristal, y una atmósfera suave y acogedora que parecía sacada de una película romántica.
—¿Todo esto por mí? —preguntó Clara, dejando su bolso en la