Punto de vista de EscarlataApenas amanecía cuando Luciano llegó tambaleándose a la puerta principal. Llevaba el cabello despeinado y unas profundas ojeras revelaban que otra noche había pasado sin dormir. Sentí a través de nuestro vínculo espiritual esa mezcla de ansiedad y esperanza cuando abrió el buzón.
Y ahí encontró la segunda carta, justo como yo había previsto. Sara había seguido mis instrucciones al pie de la letra.
Sus manos temblaban al rasgar el sobre. Me acerqué para contemplar su ro