Miro en frente mio la presencia de la señora Winston, como esta sigue en la misma posición en la cual tenia cuando entramos a esta habitación, todo se encuentra en un silencio que consideraría para nada acogedor, es mas , podría apostar que ella esta tanto o mas incomoda que yo; aunque no lo a demostrado, sigue con aquella sonrisa que me da hasta un tinte perturbador.
Estamos en el despacho de James, después de aquella pregunta, propuesta o como quieran llamarlo por parte de la señora Winston,