*—Callum:
El personal retiró los platos del almuerzo y los guiaron de vuelta a la terraza. Allí, sirvieron una delicada selección de postres, pero Callum declinó con cortesía. Le dolía el estómago. Ya no tenía nada de hambre. Ni siquiera podía mirar la comida sin que se le hiciera un nudo en la garganta.
Chris y los hermanos de Dominick continuaban actuando con normalidad, aunque el aire estaba más pesado. Dominick, en cambio, no había dicho una sola palabra desde el incidente con su madre. Su