*—Callum:
Su pierna no dejaba de moverse, un vaivén nervioso y compulsivo que no podía controlar. El todoterreno avanzaba con suavidad por la carretera, pero su mente era un torbellino. Callum estaba hecho un manojo de ansiedad: iba a conocer a los padres de Dominick.
Desde la noticia de anoche, su interior no había conocido la calma. Había pasado la madrugada repasando escenarios, respuestas, gestos. Tenía muy malas experiencias con los padres de sus parejas. Aún recordaba con amargura la vez