*—Callum:
Cuando volvió a recobrar el sentido, lo primero que notó fue que el techo sobre su cabeza no era el de la oficina de Micah. Era blanco, estéril, con luces fluorescentes zumbando levemente en el silencio… Era un techo de hospital.
Parpadeó varias veces, tratando de aclarar la vista mientras un dolor sordo le palpitaba en las sienes. Al girar la cabeza, su mirada no pudo enfocar y solo veía borrosamente tres figuras que hablaban en voz baja al pie de la cama. Callum se aclaró la gargant