*—Callum:
Alzó la mano y se acomodó la corbata, aunque no estaba realmente apretada. Era su ansiedad la que la hacía sentir como una soga en su cuello. Respiró hondo, pero el aire apenas le llegaba al pecho.
Era la última entrevista, y Callum sentía que los nervios se le trepaban por la piel como hormigas inquietas.
Quería ese trabajo. Lo necesitaba. Era una empresa sólida, prestigiosa, con una reputación que imponía. Lo poco que había logrado investigar le bastó para entender que ese era el lu