*—Callum:
Callum se sintió tambalear al ver al alfa.
El pulso se le aceleró, las piernas parecían de gelatina y la garganta se le secó de golpe. El olor volvió a él como un golpe: especias cálidas, algo ahumado, masculino, familiar... adictivo. Era el mismo aroma que lo había envuelto aquella noche, que lo había hecho perder la cabeza. Su corazón golpeó contra el pecho con fuerza.
Instintivamente, su cuerpo respondió. Su piel se erizó, el vientre se le contrajo con una presión conocida y el cal